Porque no todos aguantamos los mismos procesos…
Responde con sinceridad. Nadie va a mirar tu etiqueta.
(O eso creemos).
1. Cuando te meten en la lavadora, tú prefieres…
A) Un programa corto, agua fría y que todo fluya sin dramas.
B) Un centrifugado intenso. Si se hace, se hace bien.
C) Observar el tambor girar y pensar si de verdad hacía falta tanta fuerza.
2. El agua empieza a calentarse más de la cuenta. Tú…
A) Te incomodas. Lo delicado se cuida, no se castiga.
B) Aguantas. Has pasado por cosas peores.
C) Te preguntas por qué lo bueno suele sufrir por exceso de intensidad.
3. Alguien propone usar la secadora. Tu reacción es…
A) Mejor al aire, despacio y sin prisas.
B) Un poco de riesgo nunca hizo daño… ¿o sí?
C) La secadora es una metáfora clarísima de malas decisiones tomadas en caliente.
4. Después de un proceso agresivo, ¿cómo quedas?
A) Impecable. Sigues siendo tú.
B) Algo tocado, pero con experiencia.
C) Un poco encogido, reflexionando sobre elecciones pasadas.
5. En el fondo, tú crees que lo bueno…
A) Dura más cuando se trata con cuidado.
B) Está para usarse sin miedo, aunque pase factura.
C) Se estropea cuando no se respeta su naturaleza.
RESULTADOS
Calcetín Tímido (pero sabio) — A
Prefieres procesos suaves y sabes que la calidad no necesita violencia.
Te mantienes en forma porque te cuidas.
Eres de los que duran.
Calcetín Valiente — B
Intenso, atrevido y sin miedo al centrifugado.
Brillas… aunque a veces pagas el precio.
Menos vueltas, más cuidado.
Calcetín Existencialista — C
Cuestionas cada grado de temperatura y cada giro del tambor.
Sabes que no todo lo bueno está hecho para soportarlo todo.
Lees etiquetas. Y la vida.
Consejo Pingustock
Nuestros calcetines están hechos con materiales de calidad.
Y como todo lo bueno, no les va la intensidad gratuita.
Agua fría.
Programas cortos.
Secadora… mejor nada.
Trátalos bien y te acompañarán mucho más tiempo.
Porque aquí creemos que lo que merece la pena no se estropea por usarlo, sino por no cuidarlo

Bueno… yo entré buscando calcetines, así nomás, porque los nietos rompen más medias que promesas electorales.
Y me encuentro con este test… qué ocurrencia.
Claramente soy Calcetín Existencialista. A esta edad una ya leyó muchas etiquetas y también muchas entre líneas.
Me reí, me sentí identificada y pensé: estos saben de la vida.
Así que me voy a animar y voy a comprar unos pares para los nietos.
Eso sí: agua fría, programa corto y secadora ni loca.
Que duren más que los juguetes de moda.
Muy gracioso el blog, me quedé leyendo. Felicitaciones.