Hay dos tipos de personas en verano.
Las que ven unas sandalias con calcetines y fruncen el ceño. Y las que han sufrido una rozadura asesina en el empeine después de caminar tres kilómetros bajo el sol.
Nosotros hemos estado en ambos bandos.
Porque sí, llevar sandalias con calcetines puede parecer una idea discutible. Incluso un pequeño atentado contra el buen gusto según algunos expertos autoproclamados de la moda estival. No vamos a negarlo. Pero también vamos a decir algo que nadie suele admitir:
la comodidad tiene muy mala prensa.
Durante años nos han vendido que para ir bien vestido hay que sufrir un poco. Zapatos que aprietan. Costuras que rozan. Tiras que dejan marcas. Pies convertidos en un mapa de pequeñas tragedias veraniegas. Y mientras tanto, el humilde calcetín observaba desde el cajón.
Esperando su momento.
Porque un buen calcetín evita rozaduras, absorbe la humedad, protege la piel y convierte una caminata improvisada en algo bastante más agradable. No es magia. Es sentido común.
¿Qué con sandalias puede resultar peculiar?
Puede.
¿Qué algunos lo consideran ortero?
También.
Pero hay algo profundamente liberador en dejar de preocuparse por lo que opina el jurado internacional del estilo que vive exclusivamente en internet. Si tus pies están cómodos, si vas fresco y si además llevas unos calcetines con personalidad… quizá el problema no sea tu combinación. Quizá el problema sea tomarse demasiado en serio unas sandalias.
En Pingustock creemos que el verano está para disfrutarlo.
Para caminar más.
Para improvisar planes.
Para perder la noción del tiempo.
Mostrar un poquito mas quien eres.
Y para darle a tus pies el mismo cariño que le das al resto del cuerpo.
Por que seamos sinceros nuestros pies merecen que los miremos mas de cerca, nos llevan y nos traen. Así que este verano, si un día te apetece salir con sandalias y calcetines, adelante. No prometemos que ganes un concurso de elegancia. Pero sí que llegarás a casa con menos rojeces, menos rozaduras y bastante más comodidad.
Y eso, sinceramente, nos parece una victoria.


